
Es dificil para uno acostumbrarse a tener más compañía que a la que ha estado acostumbrado antes y sentir que tiene menos atención, pero creo que también es grandioso saber que no estamos solos y que un hermano siempre estara cerca para dar una mano.
Por eso mis hijos aunque pelean gran parte del día, también se cuidan y se acompañan lo que genera el agrado de uno como padre.
Y aunque el mayor se queje siempre de las travesuras del menor, esta feliz con el hermanito y/o pelea con el pequeñin. Por eso pongo otra foto de mis adorados engendros.
